La “testeadora” de “Inventos”

<!–
/* Font Definitions */
@fontface
{fontfamily:SimSun;
msofontcharset:0;
msogenericfontfamily:auto;
msofontpitch:variable;
msofontsignature:0 0 0 0 0 0;}
@fontface
{fontfamily:Mangal;
msofontcharset:0;
msogenericfontfamily:auto;
msofontpitch:variable;
msofontsignature:0 0 0 0 0 0;}
/* Style Definitions */
p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal
{msostyleparent:””;
margin:0cm;
marginbottom:.0001pt;
msopagination:none;
msohyphenate:none;
fontsize:12.0pt;
fontfamily:Mangal;
msoasciifontfamily:”Times New Roman“;
msofareastfontfamily:SimSun;
msohansifontfamily:”Times New Roman“;
msobidifontfamily:Mangal;
msofontkerning:.5pt;
msoansilanguage:ES;
msofareastlanguage:HI;}
@page Section1
{size:595.3pt 841.9pt;
margin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;
msoheadermargin:36.0pt;
msofootermargin:36.0pt;
msopapersource:0;}
div.Section1
{page:Section1;}
–>

Tengo una paciente, a la que conocí ya de cierta edad,
que tiene una hija que se ha hecho mayor,
que tiene un marido enlace sindical,
que tienen un hijo, que tiene un amigo en el gran hospital.
Hace ya años tras las varias reagudizaciones de sus procesos bronquiales, la hija con marido enlace sindical, que tienen un hijo que tiene un amigo en el gran hospital, me solicitó que su madre estaría “mejor con oxígeno en casa”, “…no tiene criterios y lo debe de indicar el que sabe de pulmones”, respondí.
Cuatro días más tarde de aquella reagudización sabática por la que fue llevada al servicios de urgencias del gran hospital, la paciente volvía a casa con un magnífico aparato de aire comprimido con pauta de oxígeno a 1,5 litros 16 horas. Comprendí que para la hija cuyo marido era enlace sindical con un hijo que tiene un amigo en el gran hospital, no había criterio que se opusiera a lo que debe ser.
La paciente que tiene una hija, que tiene un marido enlace sindical, que tiene un hijo que tiene un amigo en el gran hospital, había conseguido un mecanismo de telealarma que se coloca sobre el pecho de la paciente a modo de medallón, que apretando con la mano en caso de necesidad, dispara una alarma a no se sabe que destino y a la que debí advertir: “…no cojas a la biznieta en brazos no vaya a ser que dispares la alarma.” A lo que respondió: “¡ah no, no!.” . Y ya tenemos a la bisabuela separada de la biznieta.
Mi paciente fue cumpliendo años, verdadera enfermedad sin tratamiento de la que penden las complicaciones que fueron apareciendo, primero fueron descompensaciones cardiacas que se trataron en casa, los IECAs le producían tos y los ARA-II también, los betabloqueantes mareos y bradicardia y la aldosterona muy mal en el estómago. En una de las descompensaciones sabáticas fue a parar a esos servicios modernos de la evidencia, del que salió con diuréticos de asa como los que llevaba antes del ingreso pero con un mensaje claro: “…la paciente no necesita pasar por urgencias, la próxima vez la traen aquí directamente o me llaman a este teléfono sin ningún problema.”
Ya tenemos a la paciente en casa con su máquina de aire comprimido, su aparato de telealarma y un recurso de reserva de cama  en el gran hospital en un servicio para enfermos crónicos con medicina basada en la evidencia y el tiempo siguió pasando.
Se asistieron dos descompensaciones a las que respondió, pero la tercera que apareció por sorpresa y fue a su cama reservada en el servicio de crónicos con la medicina basada en la evidencia, del que salió al poco tiempo con el mismo diurético y el mensaje “para control por su médico de familia.”
Los mese son años en estos casos y pasaron, en su momento el médico de familia le pidió una analítica urgente y descubrió una hemoglobina de 6, “..joder y ahora pierde, este fallo es secundario!!!”, la situación no era buena y así se lo hizo saber, nuevamente el 112 trasladó a la paciente pero esta vez la respuesta fue más contundente: “…esto aquí no, un equipo de hospitalización domicilaria se encargará de la paciente en su domicilio.”
Y así la paciente, con la máquina de aire comprimido, el aparato de telealarma, los diuréticos de asa, la palomilla con reservorio, la morfina cada 4 horas, la benzodiazepina de mayor potencia y el equipo de hospitalización domiciliaria, para sorpresa de todos tomó la decisión de recuperarase de natural expontáneo. Casi puedo asegurar que lo hizo para dejar fuera de las estadísticas, a la máquina de aire comprimido, la telealarma, al servicio dedicado a los crónicos con todas la evidencias del gran hospital, al servicio de hospitalización
Pasaron los días y su medico de familia recibió el jueves un aviso de visita domiciliaria. La paciente se había levantado por la noche desorientada mostrando cambios en el carácter y el comportamiento, era evidente de que el problema era nuevo y aquella casa de pulcro suelo de pinki brillante, con paredes impolutas, no soportaría los embates del problema que presentaba la paciente de larga biografía y su “….no me ha gustado como me han tratado por cosas que no recuerdo.” Por más que expliqué que era lo normal a determinadas edades que su asistencia requería fuertes dosis de tolerancia y comprensión…., en una tarde sabática, la paciente que tiene una hija que se ha hecho mayor, que tiene un marido enlace sindical, que tienen un hijo que tiene un amigo en el gran hospital fue trasladada por el 112 al servicio de urgencias del gran hospital.
Hoy ya en casa, con su máquina de aire comprimido, su medallón de telealarma, de alta en casa del gran hospital, atendida nuevamente por el servicio de chofer y coche, el marido enlace sindical acude a la consulta:
-“…a la abuela le dieron el alta, no te han dicho nada.”
-“¡No, a nosotros nunca nos dicen nada!”
-“Vengo porque me han dicho que me hagas un informe nuevo de dependencia, a ver si la ingresamos en alguna residencia.”
-“Vaya pues te lo podían haber hecho, en el servicio de crónicos, en el de la evidencia, los de chofer con coche o en urgencias del gran hospital.”
-“¡No, me han dicho que tienes que ser tú.”
Y recordé:
Tengo una paciente, a la que conocí ya de cierta edad,
que tiene una hija que se ha hecho mayor,
que tiene un marido enlace sindical,
que tienen un hijo que tiene un amigo en el gran hospital.
Ni el brillante pinki, ni las pulcras paredes,
soportarán los embates de esta desinhibición frontal.
Entre todos la cuidaron y ella sola se murió.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en ..con los pacientes. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a La “testeadora” de “Inventos”

  1. Rafa Olalde dijo:

    Hoy si que te veo "sembrao". Estupendo post y ral como la vida misma.

  2. FernandoG dijo:

    Buenísimo…Uno de mi calle me ha dicho que tiene un amigo que dice conocer un tipo que un día fue feliz (Serrat)Control por su MAP.Y recetan pero las siguientes las haces tú, aunque no estés de acuerdo; e indican prestaciónes, servicios, pero el control lo tienes que hacer tú; y dices que hagas informes de las decisiones que toman ellos.Y el paciente aprende bién la lección.. me han dicho que me tiene que llevar Vd. pero cuando las cosas no van bién no te consulta.. llama de nuevo a otros para que le manden algo nuevo sin saberlo tú, y a veces con alguna coletilla: ¿pero su médico de cabecera no la vé, y esto quién se lo ha mandado, su médico de cabecera… y esto quien se lo ha puesto. ?Uno de mi calle me ha dicho que tiene un amigo que dice conocer un tipo que un día fue felizSaludos y enhorabuena.

  3. Muy bueno. Interpreto que lo que echas en falta es el chófer. ¡Envidioso!.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s